Heme aquí, escondiendo las lágrimas tras unas gafas prestadas, esperando que un milagro ocurra y nadie lo note, mirándole de reojo para vigilar sus movimientos.. amándole de reojo para vigilar mi corazón..
Siempre supe que este momento llegaría, desde que todo empezó, pude predecir mi enamoramiento y tu corazón traicionandome, tus manos rechazándome, tus labios rehusándose a unirse con los míos y darme el álito de vida que me falta ahora. Fue como esperar la muerte. Mi mente gritando que parase, rogandome que dejara de ignorar la realidad escrita frente a mi, pero mi corazón masoquista dandome ánimo, susurrando que tal vez, solo tal vez, podría ser feliz junto a este ser, sugiriendo que me ahogara en los recuerdos apilados año tras año en el baúl de memorias que lleva su nombre, y es que, ¿cómo arrojar al olvido aquel primer beso? ¿cómo borrar de mis memorias todas las horas de plática sin sentido que unía nuestros corazones? ¿cómo alejarme de tu alma, que algún tiempo atrás perseguía la mía?
No hay comentarios:
Publicar un comentario