Te veo pasar, te veo sonreír.
una lágrima quiere venir..
realmente quieres vivir?
No busques mi presencia en tu ausencia,
lo efímero y mortal, éxtasis y placer no,
no van con ni contra la moral.
Ata tus zapatos, siente el suelo frío bajo tu piel,
apaga el cigarrillo amigo fiel.
Recuerda quienes fuimos uno, dos, tres.
Baja las armas, corta el micrófono.
el portal te admite sólo a medianoche.
no grites el eco de mi voz, yo estoy seduciendo la tuya.
respira aquel humo de libertad.
No teclees tan rápido, comprendes tus significados?
nuestra luna llora en el cielo mientras tu,
tu riegas mi sangre gota por gota
muere tu mente.
No existes en mi mundo virtual, mi vida irreal.
martes, 31 de mayo de 2011
Yo también te quiero
No lo entiendo, no quiero comprenderlo.. sé que te dejé ir algún tiempo atrás, estoy enterada de ello pero.. creí escuchar de tus labios la promesa de siempre amarme y nunca quererla. Eso me hiere y toca las fibras de dolor más agudo y penetrante que alguna vez conocí. Porqué has faltado a tu promesa?. Porqué pensé que era cierto cuando decías querer?. Y en un momento de debilidad la ira domina mi ser, la mentira, los celos y el despecho juegan traviesos sobre el destino de mi incomprendido corazón, pero qué corazón es comprendido? acaso es el mío el único?. No lo creo y no lo quiero creer. Ella te hace feliz? es cierto eso?, si me lo dices de frente no lo creeré, en mi mente esta el recuerdo de tu anhelo y nunca lo dejaré escapar de mis memorias más atesoradas.. te quiero ver feliz junto a mí, de lo contrario mi sola presencia será para tí una tortura. Quién te dijo que te amaba? cuando simplemente daría lo más preciado por otro beso de tus labios, labios que adoran ser caprichosos.
sábado, 28 de mayo de 2011
Nuestro cielo
Era una de esas tardes en las que el viento sopla suavemente, pero no se siente el frío. Ambos sentados en el borde de un abismo al que no podían caer, pero los dos lo deseaban. Sus corazones palpitando frenéticamente al saberse cercanos.
Ella se pregunta: ¿Cómo pude dejarlo ir? mientras observa las nubes danzando en el cielo, aquel cielo naranja que siempre será de ellos; luego dice en un susurro: -Qué hermosa vista..
Él la mira, inclina su rostro hacia un lado y dice: -sí, es una hermosa vista.
Ella se siente observada y se ruboriza a la vez que contesta: -Me refería al atardecer
Él suelta una risita y confirma sus sospechas: -Yo me refería a ti.
Suelta un suspiro y regresa su mirada al cielo: -Esta es mi vida, ¿no te parece aburrida?
-No -dice ella imaginando su vida junto a él, viviendo en esa acogedora casita con las ventanas abiertas de par en par, con las cortinas ondeando suavemente por la brisa, con la vista más bella de la ciudad, con tanto cielo para ellos, y con el ser más maravilloso de este mundo.. su amado.
Imaginó las tardes tranquilas colmadas de silencios, las noches de plática y las madrugadas agitadas, imaginó el resto de sus días transcurriendo entre esos muros sin pintura y ese suelo sin baldosa, pensó que irónicamente los prefería por sobre la casa de sus padres. Salió de su ensueño y miró directamente a los labios de él, pidiendo un beso sin palabras.
Él sintió la mirada quemarle los labios, su corazón le reprochó por no besarla, pero sabía que los vigilaban y no podía arriesgar la vida de la dueña de su corazón, así que con mucho esfuerzo siguió mirando la danza de las nubes y esperando un día que jamas llegaría. Sonrió y dijo: -Ya es hora...
Ella se pregunta: ¿Cómo pude dejarlo ir? mientras observa las nubes danzando en el cielo, aquel cielo naranja que siempre será de ellos; luego dice en un susurro: -Qué hermosa vista..
Él la mira, inclina su rostro hacia un lado y dice: -sí, es una hermosa vista.
Ella se siente observada y se ruboriza a la vez que contesta: -Me refería al atardecer
Él suelta una risita y confirma sus sospechas: -Yo me refería a ti.
Suelta un suspiro y regresa su mirada al cielo: -Esta es mi vida, ¿no te parece aburrida?
-No -dice ella imaginando su vida junto a él, viviendo en esa acogedora casita con las ventanas abiertas de par en par, con las cortinas ondeando suavemente por la brisa, con la vista más bella de la ciudad, con tanto cielo para ellos, y con el ser más maravilloso de este mundo.. su amado.
Imaginó las tardes tranquilas colmadas de silencios, las noches de plática y las madrugadas agitadas, imaginó el resto de sus días transcurriendo entre esos muros sin pintura y ese suelo sin baldosa, pensó que irónicamente los prefería por sobre la casa de sus padres. Salió de su ensueño y miró directamente a los labios de él, pidiendo un beso sin palabras.
Él sintió la mirada quemarle los labios, su corazón le reprochó por no besarla, pero sabía que los vigilaban y no podía arriesgar la vida de la dueña de su corazón, así que con mucho esfuerzo siguió mirando la danza de las nubes y esperando un día que jamas llegaría. Sonrió y dijo: -Ya es hora...
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